"La libertad no es la ausencia de compromisos, sino la habilidad de elegir, y comprometerme yo mismo con lo que es mejor para mí." - Paulo Coelho
Te has preguntado alguna vez: ¿A esta edad (Pon tu edad en este paréntesis) ya debería de tener o haber hecho tal cosa? O, vez a alguien que tiene algo que tú no y de repente piensas: ¿Si yo tuviera eso, seguro que sería así de feliz?... Bueno, pues si eres parte de alguna red social o simplemente si eres humano, probablemente te lo has preguntado.
Un estudio realizado recientemente en Gran Bretaña habla de cómo las redes sociales afectan a la salud mental, las tasas de ansiedad y depresión han aumentado un 70%. Esté estudio ha demostrado que cuatro de cada cinco jóvenes afirman que el uso de las redes sociales provoca que sus sentimientos de ansiedad empeoren. Ver a personas constantemente de vacaciones o disfrutando de la vida, puede hacer que las personas sientan que se están perdiendo cosas mientras que otros disfrutan de la vida. Estos sentimientos pueden promover un "comparar" y un efecto de "desesperación. ¿Te suena sentirte así?
Mayo es el mes de la concientización de la salud mental, este es un tema que me apasiona mucho y cuando leo este tipo de estudios y pienso en las veces que me he hecho las mismas preguntas que escribí al principio, me hace darme cuenta del impacto que los estándares sociales que se nos y nos imponemos, pueden llegar a tener en nuestra vida. De manera instantánea, analizo si estos estándares valen realmente la pena como para poner en riesgo algo tan importante, como la salud mental.
Primero definamos que es un Estándar Social, bueno, así para escucharme muy intelectual: El término estándar tiene su origen etimológico en el vocablo inglés standard. El concepto se utiliza para nombrar a aquello que puede tomarse como referencia, patrón o modelo; en este caso si es un estándar social, la sociedad es quien define los modelos de comportamiento, belleza, relaciones, éxito… básicamente el mundo define qué sí tiene valor y qué no, por lo tanto, nuestra aceptación en la sociedad se basa en cumplir o no estos estándares. Mmm… entonces, ¿Qué pasa cuando no podemos cumplir esos estándares (lo cual es la mayoría del tiempo)? ¿Qué pasa cuando yo no tengo el suficiente dinero para irme de viaje tantas veces al año, qué pasa si yo no tengo el trabajo que quisiera tener, qué pasa si a esta edad no he logrado, lo que se supone debería haber logrado ya?
Bueno ¿Qué pasa? Pues básicamente pasan dos cosas, la primera es lo que escribí en el primer párrafo: ponemos en riesgo nuestra salud mental, o la segunda, decidimos ignorar esos estándares y encontramos nuestro valor en lo que, subjetivamente es importante para nosotros, y eso mi querido (a) lectora, te da libertad, mucha libertad. Porque al final del día tratar de cumplir constantemente con estándares impuestos por la sociedad, es un poco como perseguir el viento, nunca llegas a ningún lugar, ya que, cuando alcanzas algo, se te impone un nuevo estándar para cumplir, es un ciclo sin fin.
Me parece que, en muchas ocasiones, la ansiedad, el enojo e inclusive la depresión que el cumplir estándares provoca, no siempre es tan malo, simplemente te hacen llegar al extremo de ti mismo, en donde la vida te pone a decidir si: sigues teniendo una vida de apariencia, o, una vida más llena, en donde los estándares los decides Dios y tú (en mi caso es siempre Dios, no hay más paz y libertad que esa). Entonces… tú decides.
Eliminando Estándares
Ahora, una
vez que tomas la decisión, toca identificar y eliminar esos estándares que
están robando tu paz y alegría, aquí unos consejos de cómo lo podemos lograr:
1. Identificación: Analiza cuales son esos estándares que estas tratando de cumplir y que están dañando tu salud mental, autoestima etc., escríbelos en algún lugar y describe que provocan en ti, como esos estándares son programaciones mentales en nuestro cerebro, van a llegar una y otra vez a nuestra mente, así que, como tú ya los tienes identificados, puedes decidir qué hacer con ellos cuando lleguen. Ejemplo: Estándares de belleza, éxito, relaciones sociales, economía.
2. Brújula Interna: Bueno listo, ya sabes qué no quieres seguir, ahora define qué si quieres seguir en tú vida, debemos obtener nuestra propia brújula de valor para poder vivir y tomar decisiones sobre convicciones firmes, yo tengo y te recomiendo dos:
- Dios: En definitiva, Dios establece valores y estándares de vida totalmente confiables, que no sólo pueden guiar a tomar buenas decisiones, sino que, otorgan mucha libertad, estos estándares los puedes encontrar a través de una relación con Él de manera progresiva y a través de la biblia. La biblia es un referente no sólo espiritual y religioso, si no moral.
- Interna: Analiza que es importante para ti,
como todos somos diferentes, es preciso identificar los valores sobre los que
quieres construir tu vida, puede ser tu familia, la salud, el ejercicio,
ciertos hobbies, mascotas, tu pasión o propósito, amigos descanso, uff puede
ser infinito. Cuando piensas en aquello que te gusta y te llena de vida,
entonces habrás encontrado un código de valor para ti.
3. Intencionalidad: Cuando buscas vivir una vida auténtica y libre es muy importante ser intencional, bueno básicamente, esto no es algo que va a pasar en automático sólo porque lo deseas, es algo en lo que de manera constante tendremos que trabajar, esto es ya que estamos inmersos en una sociedad (especialmente debido a la tecnología) que de manera muy recurrente nos va a bombardear con estándares que tenemos que cumplir: un teléfono nuevo, un tipo de estilo para vestir, o mil más… por lo tanto nuestra brújula de valor debe ser firme, muchas veces tal vez fallemos pero mientras más progresemos, más auténtica será nuestra vida.
4. Contentamiento: ¡Uff! Si te contará cuantas veces he tenido que aprender esto, básicamente contentamiento significa estar feliz con lo que se tiene. Tener contentamiento es estar agradecido y estar agradecido es tener una vida de paz. Ahora, existe una gran diferencia entre Contentamiento y Conformismo, es increíble tener planes y trabajar arduo por lo que queremos, pero el problema es cuando pensamos que esos objetivos traerán felicidad y solución para todos nuestros problemas. El contentamiento es tener paz y alegría en cualquier situación, mientras planeamos un futuro mejor.
Y pues nada, la próxima semana te estaré escribiendo acerca de la diferencia entre, Un Sueño y un Estándar, por lo pronto espero que con este artículo puedas identificar algunos estándares en los que tal vez puedes estar cayendo, o que aún mejor, puedas quitarte alguno de ellos de encima y que esto a su vez, traiga a tu vida una mayor libertad y alegría. Al final del día, esta vida es como Una neblina que en un momento esta y al otro ya no, ¿No sería mejor enfocarnos en aquello que realmente importa?... Podernos ofrecer a nosotros mismos y a los demás, una persona que aporte un pedacito de autenticidad y tal vez, sólo tal vez, al verte, alguien más querrá también empezar un camino hacia esa libertad.
Un abrazo fuerte: Eliam.


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