Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni
vuestros caminos mis caminos, como son más altos los cielos que la tierra, así
son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que
vuestros pensamientos. - Isaías 55:8-9
En la esquina de mi cama, a miles de kilómetros de todo lo
que conocía, escuché la voz más clara que en mi vida había escuchado: “Te
estoy madurando”-me dijo, y entonces mi mente se iluminó de claridad, tres
palabras pusieron mi vida de nuevo a funcionar y todo comenzó a tomar el
sentido que yo sin saber, estuve buscando por años. Me di cuenta de lo pequeña
y limitada que era mi perspectiva, esas palabras fueron
suficientes para entender que había llegado al lugar correcto y desde entonces,
descubrí que la clave para vivir la vida es, dejar de verla con nuestros propios ojos.

¡Que onda! Espero que estés muy bien, hoy te quiero hablar de
algo a lo que le llamo: Perspectiva Celestial, pero antes de entender
qué es y profundizar en este tema, veamos primero el significado de Perspectiva (ah y lo saque de
la Real Academia Española): Punto de vista desde el cual se considera
o se analiza un asunto. Ok, como yo lo entiendo, es que,
una situación se puede ver de distintas maneras y tu eliges cuál es la que
mejor te aplica. Ahora, en base a esto, si hablamos de una Perspectiva
Celestial, es básicamente ver las cosas desde el punto de vista de Dios y
no del nuestro; si llevas caminando el suficiente tiempo con Dios, ya te habrás
dado cuenta que ÉL tiende a ver las cosas de una manera muy diferente: Cuando
nosotros vemos caos, ÉL ve oportunidad de crecimiento, Cuando vemos completa
imposibilidad, ÉL ve un milagro. Hoy te invito a aprender un poquito más
acerca de Su perspectiva. Romanos 8:28
Diferente a la nuestra
Este tema me parece muy importante ya que, en muchas
ocasiones en nuestro caminar con Dios, tenemos muuuchos momentos en donde nos
encontramos en situaciones complejas, nuestra tendencia natural es
quejarnos y dudar del amor que Él tiene por nosotros, me parece que este
impulso es muy normal ya que nuestra mente es muy limitada y no vemos “la
foto completa”, en estos años he aprendido que Dios entiende esto (Si
has hecho algún drama con Él, relájate, es normal), Él entiende esta
naturaleza humana y es aquí, donde entra la Perspectiva Celestial (La de
ÉL), si nosotros podemos entender la razón (Aunque sea general) del para
qué se esta dando tal situación, hace que lo que estamos viviendo cobre un propósito
y valga la pena, nos hace seguir avanzando y tenemos paz. No sé
tú, pero cuando puedo entender una situación, me da sentido de dignidad, una
dignidad que me dice: Eres escuchada (o), aceptada (o) y lo que estás
pasando sí tiene un propósito
Ahora, de las primeras cosas que debemos entender cuando
queremos vivir teniendo la perspectiva de Dios, es Comprender que Su
perspectiva es diferente a la nuestra (Especialmente si estamos
empezando a caminar en esto), No te sorprendas cuando un plan no funciona a
tu manera, cuando caes en cierta situación que tu pensabas nunca ibas a caer o
cuando te das cuenta que a Dios no le cae mal esa persona que a ti sí; todo
esto tiene un para qué y si tú lo puedes comprender, cooperas y lo afrontas
mejor.
Para una explicación más clara, les dejo el siguiente ejemplo: Una persona muy querida
llevaba viviendo una vida aparentemente “muy buena” teniendo una buena
economía, éxito y todo aquello que uno podría anhelar, pero un día, las puertas
se cerraron y los problemas aquí y allá comenzaron, y de repente estaba justo
en el lugar donde no quería estar; al principio se frustraba debido a que no
entendía el para qué, hasta que un día Dios comenzó a revelarle la razón de lo
que estaba viviendo: Su Sanidad Interior, a Él le importaba más que
viviera una vida de calidad y no de cantidad, entonces entendió
que, su “buena vida” realmente no lo era tanto y que, lo que Dios le estaba
entregando era justamente lo que interiormente su alma había estado necesitando
por años, así que hoy, brilla más bonito, y yo, la he aprendido a admirar mejor…
Y es que es así, Dios no nos da siempre lo que queremos, pero sí lo que
necesitamos, y extrañamente, termina siendo lo que realmente anhelábamos de
corazón.
Aparte de un ejemplo, te paso sólo algunos versículos
de evidencia en donde podrás observar que, en definitiva Dios piensa tan
distinto a nosotros (junto con mi explicación medio burda)
- Porque todo el que quiera salvar su vida, la
perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Lucas
9:24:
Ok, ¿Cómo el perder mi vida y rendir todo lo
que anhelo hará que la gane? – Dios quién nos hizo, conoce que el perseguir
nuestra vida nos lleva a una muerte emocional y espiritual, pero que lo que realmente
nos da un propósito y sentido de vida es Él, así que, si lo pensamos bien, el
beneficio es para nosotros (Ahh Perspectiva Celestial)
- Nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación
produce paciencia y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza y la esperanza
no avergüenza. Romanos 5: 3-4
Lo primero que probablemente pensamos sea: Tú no sabes el tipo
de pruebas que estoy enfrentando, ¿Cómo puedo alegrarme en medio de ellas? Y
sí, la verdad es que no podemos imaginar las pruebas que algunos de nosotros
tenemos que enfrentar, por eso el único que tiene la capacidad de llevarnos,
tal vez no a saltar de emoción, pero si a entender que aún en medio de la
circunstancia puede salir algo bueno, es Dios, es el Espíritu Santo que vive
dentro de nosotros. Juan 16:13-15
- Humíllense delante del
Señor, y él los levantará con honor. Santiago 4:10
Bueno, confieso que esta parte de humillarme, (especialmente
los últimos años) no es tan difícil para mí (no siempre obviamente),
tal vez es por que mi temperamento es naturalmente aprehensivo y el control me
lleva a lugares nada agradables, que por eso, el admitir que no puedo hacer
básicamente nada sin Dios, me quita un peso tremendo de encima; sin embargo, he
conocido a muchas personas a lo largo de los últimos años que, el humillarse
para ellos es sinónimo de debilidad y de falta de dignidad; en nuestra
naturaleza habita el orgullo y la autosuficiencia, sin quererlo caemos en esta
actitud de creer que somos unos “mini-dioses” que poseen poder para regir
nuestras propias vidas, he entendido que, si Dios nos pide rendición, es
precisamente por que sabe que en determinado punto, tal vez después de haber
caído muy bajo, entenderemos que nuestra fuerza y capacidad no es suficiente,
tal vez este versículo es una advertencia para no caer ahí.
- Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer, Si
tienen sed, dales de beber- Romanos 12:20

Este es a mi parecer, uno de los versículos que
más genera controversia en nuestra mente y al mismo tiempo uno de los más
malinterpretados. Por un lado, nos cuesta concebir la idea de ser
bueno con alguien (o algunos) que nos ha hecho daño (muchas veces de
manera constante) lo primero que sentimos es un sentido de injusticia tremendo:
“¡No sabes lo que esa persona me hizo!” (¿Lo has dicho o pensado alguna
vez?), este es un tema muy profundo, pero a grandes rasgos lo que Dios esta
tratando de hacer con esto es, liberarte a ti, Él sabe que aferrarnos al
resentimiento nos roba la vida, así que al final, nos está protegiendo.
También, esto nos hace parecernos más a Él, y al final del día, ¿No es ese
el propósito de la vida?... Ahora, por el otro lado (y
por que de verdad no quiero dejar esto al aire) si te vas un poquito atrás
en ese capítulo, dice: Hagan todo lo posible por vivir en paz con todos, Dios
sabe que en ocasiones, ni nuestro mayor intento por amar y estar en paz con
aquellos que nos han lastimado, va a funcionar, tampoco nos llama a permanecer
en un lugar donde continuamente se nos trata con injusticia, por eso, esta este
pequeño pasaje dice: “Haz lo posible”, si ya lo hiciste y no funciono,
sacude tus sandalias y sigue adelante.
Así que, como puedes ver, estos son sólo algunos
ejemplos de cómo ÉL ve diferente, muy diferente, pero también ve mucho, pero
mucho mejor que nosotros, al final de día Su perspectiva nos lleva a seguir lo
que realmente es importante en la vida, ¿Te digo algo? Tener una
Perspectiva Celestial (La de Dios) en cada circunstancia te evita mucha
frustración, el entender que para cada circunstancia hay un para qué
te capacita para soltar más fácil el control, y lo más
maravilloso es que, mientras más vez como Él ve, un más ligera la vida es.
Y pues, para dejar descansar tu vista, termino
por hoy, la próxima semana te estaré hablando de las cualidades de la
perspectiva celestial, así como la podemos obtener en nuestro diario vivir,
pero antes de irme te dejo con esta pregunta/reto: ¿Hay alguna circunstancia
que has estado pidiendo a Dios que cambie, algo que no puedes entender o te esté
frustrando? Creo que, si seguimos respirando oxígeno en esta tierra, siempre
tendremos algo; Hoy te reto, en vez de pedir sólo una solución, pide una razón,
una perspectiva diferente a la tuya: La de Dios, yo te puedo asegurar algo el
día de hoy, es siempre, siempre, La mejor.
Un abrazo, Eliam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario