lunes, 6 de septiembre de 2021

Correr más lento, respirar mejor

"El tiempo no es algo que corra siempre al mismo ritmo. Somos nosotros quienes determinamos el ritmo del tiempo." -Paulo Coelho

¿Alguna vez has sentido que por más esfuerzos que haces en la vida, sigues estando en el mismo lugar? Tal vez sientas que estas estancado(a), parece que las cosas no se mueven por más que tú lo intentas, o peor aún, has estado en medio de tantos problemas que pareciera que la vida no te quiere dar un descanso a pesar de todos tus esfuerzos. El día de hoy te invito a leer un pedacito de lo que he aprendido en estos últimos años, que, aunque suene muy trillado, la vida realmente sí se trata del camino y no de la meta en si.

 Antes que nada, me disculpo por mi ausencia en últimas semanas, precisamente estaba reaprendiendo esta misma lección por milésima vez, básicamente estaba atravesando una temporada de cambios a los cuales me tenía que adaptar y de tanto correr en mis propias fuerzas y perdiendo mi objetivo real, me cansé, entonces, tuve que tomar un respiro y volver a escuchar lo que Dios tenía que decir.

 Y bueno, si te has sentido como al principio te hablaba, analicemos para empezar, el cómo es que llegamos ahí, porque, como seres humanos, nuestro mismo cuerpo nos marca el ritmo de vida que debemos de llevar, la única verdad es que todos tenemos un tope. ¿Has sentido ansiedad, estrés, gastritis y muchas otras cosas más que se derivan por el estrés? Bueno básicamente, es nuestro cuerpo diciendo que estamos yendo más rápido de lo que estamos capacitados para correr, y esto, me he dado cuenta, que se deriva en mayor parte por estar tratando de cumplir estándares externos que se nos venden, y que nosotros por alguna razón, decidimos comprar; también podemos estar sobrellevando heridas internas que aún no se han sanado y debido a éstas,  tratamos de demostrarnos a nosotros mismos o a los demás que estamos mejor de lo que realmente estamos; entre muchos otros factores, esto nos lleva a correr en la vida más rápido al punto de a veces no parar ni para respirar.

 PERSEGUIR LO CORRECTO, PARA CORRER MEJOR.

 Correr más rápido, no significa siempre correr mejor, correr más eficientemente la carrera en la vida, eso sí que es mejor; el ver que otros corren más rápido que nosotros, alcanzando cosas que nosotros pensamos “deberíamos tener” no sirve de nada, porque para empezar, cada persona tiene un ritmo y objetivos diferentes a los nuestros, entonces sí lo piensas bien, cada carrera de vida es relativa, tan relativa como preguntar el destino favorito para vacacionar de 100 personas, cada persona elije diferente dependiendo de su cultura, crianza, gustos, creencias, etc., entonces qué significa correr eficientemente una carrera de vida? Correrla con paz, estabilidad, alegría y sin perder de vista cuál es tú visión personal; ¿significa que siempre será una carrera perfecta? No, pero sí de manera muy frecuente faltan estos ingredientes, entonces puedes saber que algo no anda bien.

¿Pero entonces, si cada visión es personal cómo decido la mía? Te invito a leer el post de Estándares, pero básicamente todo aquello que te guste y te de un sentido de vida (no siempre es trabajo), pueden ser tantos factores cómo una persona es diferente a otra, a esto yo le llamo: Brújula de Valor.

 DETENTE Y ESCUCHA

Como lo mencionábamos al principio, y como estoy muy segura ya te habrás dado
cuenta, vivimos en una sociedad en donde tenemos que, de manera constante, estar logrando algo y mostrándolo a la sociedad: un nuevo carro, casa, promoción en el trabajo, viajes, hijos.. y muchos más; esto en sí mismo, no está mal, el problema es cuando pensamos que esta aprobación añade algún tipo de valor a nosotros mismos y entonces caemos en este ciclo de nunca acabar tratando de lograr una cosa tras otra. No sólo estás últimas semanas, sino estos últimos años he tenido que aprender una y otra vez, que la vida no se trata de estar siempre en la cumbre, que no siempre tendré algo extravagante que mostrar, sino que cada temporada trae algo nuevo para aprender; hay temporadas de vida que son simplemente para detenernos y escuchar, otras para sanar, otras para reenfocar en lo que realmente es importante, inclusive y espero no sonar muy dramática, hay temporadas que son hechas para llorar y sufrir un duelo o una perdida.
Eclesiastés 3

 El entender que cada temporada de vida tiene un para qué, nos enseña a caminar más despacio, porque podemos entender que no necesitamos siempre tener lo que creemos querer, si no que nos podemos detener  a escuchar lo que realmente necesitamos, y entonces si aprendemos a escuchar, nos damos cuenta de que, en la vida siempre algo se esta moviendo, aunque sea dentro de nosotros, en nuestro carácter. (La cual resulta ser la mejor ganancia de todas)

Ahora, si ya establecimos qué es lo importante para nosotros y podemos entender lo que esta temporada de vida nos dice, ¿cómo empezamos a correr más lento, a disfrutar el viaje y a respirar mejor? bueno tengo tres pasos muy sencillos, que siendo muy honesta contigo, los tengo que realizar una y otra vez:

  • Escucha: Lo primero es identificar si estas corriendo muy rápido o no, tu mismo cuerpo es quien te lo dicta, si estas perdiendo tu paz, tu alegría y tu bienestar, si simplemente sientes que por más que te esfuerzas no estas llegando a ningún lugar, entonces detente, escucha y respira para poder entender.
  • Reenfoca: Generalmente si perdemos nuestra brújula de valor, nuestro mismo ser nos lo va a indicar, así que si ya te disté cuenta de esto, simplemente vuelve a tu valor inicial, lo que para ti representa algo importante y entonces, vuelve a respirar.
  • No te compares: Aunque lo escuchamos una y otra vez, para poder llevar un ritmo sano y agradable de vida es imprescindible el no compáranos, ¿por qué? Porque el compararnos nos hace querer tomar un ritmo que no es el nuestro, nos hace perseguir objetivos para los que no estamos hechos y nos lleva a ser infelices por no estar dando el ancho en algo que, para empezar, nunca fue para nosotros vivir. Entonces, si quieres desacelerar un poquito, deja de voltear al lado.

Y pues nada, esta lección me parece, es algo que tenemos que estar aprendiendo de manera constante debido a las múltiples distracciones que se aparecen en nuestra vida, pero a veces sólo hace falta detenerse un poquito, respirar y volver a empezar, regresando a ese lugar en donde sabes siempre estás mejor, el mío siempre es Dios. Y quien sabe, tal vez al practicar esto una y otra vez, al aprender cuál es tu ritmo, objetivo y permanecer de manera constante en él, puedes empezar a ayudar a otros a que caminen despacio, a que corran mejor.

Un abrazo: Eliam.

2 comentarios:

  1. Aprender a respirar!! Hacer la vida más lenta al observar los detalles en cada momento! Que gran escrito! Gracias por compartir

    ResponderEliminar
  2. Wow, palabras que te hacen refleccionar gracias por escribir y ayudar a maa gente y sabes me recordo una de mis canciones favoritas miss... Amazing de Aerosmith...
    Life's a journey not a destination
    And I just can't tell just what tomorrow brings

    You have to learn to crawl
    Before you learn to walk

    ResponderEliminar