viernes, 21 de mayo de 2021

Menos estándares, más libertad: ¿Sueños o Expectativas?

“El futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños” – Eleanor Roosevelt

 Ahí donde estas, te pido que te tomes sólo 1 minuto y pienses: ¿Qué anhelas en tu vida? No lo que los demás esperan de ti, ni tampoco importa que tan pequeño o grande sea tu sueño, en tu interior: ¿Qué es lo que realmente sueñas?... ¿Listo? Bueno, si puedes escríbelo en algún lugar, porque hoy quisiera invitarte a profundizar en las cosas que realmente anhelas y también a identificar si estas persiguiendo sueños que realmente no son los tuyos.


(Las imágenes que vez el día de hoy, son de personas y momentos que me enseñan a vivir con contentamiento y a perseguir sueños a pesar de los estándares, como mi papá, quien sin importar la edad decidió perseguir lo que siempre anhelo.)

 Este artículo es la continuación del tema de Estándaressociales y la semana pasada hablamos de la importancia de eliminar estándares impuestos sobre nuestras vidas, ya que éstos, nos hacen llegar a extremos tan delicados como el de perder nuestra salud mental; el propósito de este tema es invitarte a la autenticidad, una autenticidad que te libera para ser quien realmente eres y a construir estándares que vayan de acuerdo con lo que eres y anhelas.

Y cómo existen muchos estándares sociales que debemos de cumplir para ser aceptados, también existen sueños o metas a alcanzar para poder ser incluidos en ese círculo de aceptación, que, por alguna extraña onda de nuestra naturaleza, constantemente queremos obtener. Y entonces vamos por la vida, adjudicándonos metas y sueños prestados, sólo porque desde pequeños (No en todos los casos) se nos bombardeo con expectativas que teníamos que cumplir: Tu propósito es ser abogado, ingeniero, doctor, arquitecto… cuando probablemente tu sueño era ser músico y viajar por el mundo o poner tu propio negocio. ¿Vez la referencia? Muchos más ejemplos hay así.

 Pienso que cada una de las personas viene con una especie de cableado diferente, con un set de habilidades y deseos que van conforme al propósito que esa persona tiene, sí, en efecto creo que todos tenemos un propósito y esté, va directamente ligado con lo que en nuestro interior anhelamos, pero cuando comenzamos a escalar una montaña la cual no nos correspondía escalar, tal vez la terminemos, pero nunca lo disfrutaremos y eso, es frustración, mucha frustración.


En ocasiones, podemos llegar a perder la realidad de lo que realmente anhelamos en nuestra vida, podemos llegar a estar tan inmersos en lo que los demás esperan, que podemos llegar al extremo de no poder identificar cuáles son nuestros sueños. Yo llegue a este punto, en donde me sentí tan sofocada por todo lo que se me imponía, que llegue a creer que las expectativas de otros eran mis propios anhelos, todo el tiempo estaba preguntando opiniones acerca de si mis decisiones de vida eran las correctas o no y si, lo que estaba persiguiendo era lo que a mi me ajustaba como persona, cada que me preguntaban ¿Y tú que quieres? No sabía que responder. Fue entonces cuando llegué al extremo de mí misma y decidí, decidí que mis sueños y mi paz valían más que las expectativas de los demás. Así que, si tu has estado ahí, te entiendo.

Y bueno, si estás listo para descubrir y trabajar por lo que realmente anhelas, te dejo estos consejos que me han servido mucho en mi caminar.

¿Sueño o expectativa?

Lo primero es analizar, ¿Cuál es mi situación actual? ¿Estoy siguiendo realmente lo que anhelo o estoy trabajando bajo expectativas externas? Existen varias maneras de poder identificar si estas bajo un sueño real o un estándar, va un poco así:

·        Tienes paz: Cuando analizas por lo que estás trabajando y tienes paz, es una excelente señal, nuestras emociones no son siempre tan confiables, pero en definitiva son una buena brújula para saber si estamos yendo hacia el lugar correcto, así que confía en tu instinto, si no estuvieras haciendo lo correcto, lo más probable es que tendrías mucha intranquilidad y frustración.

·        Alegría: Básicamente, si estas contento haciendo lo que estás haciendo, vas por el lugar correcto, otra vez, tu interior te va a decir si vas sobre lo correcto.

·        Intencionalidad: ¿Con qué intención estoy trabajando sobre mis objetivos? ¿Lo que estoy haciendo es para obtener aprobación? ¿Es para complacer a terceros y evitarme problemas? O, lo que estoy haciendo es porque realmente lo anhelo, porque cuando lo hago siento que mi alma cobra vida y mi existencia sirve para algo más que cumplir con las exigencias de terceros.

 Perder sueños

Como comenté anteriormente, en nuestra vida podemos llegar a estar tan saturados por expectativas externas que olvidamos qué es lo que realmente anhelamos o inclusive no sabemos qué soñamos realmente, esto puede pasar en muchas ocasiones cuando crecemos en familias que constantemente nos están imponiendo estándares y diseñando caminos por sobre los cuales tenemos que caminar, tal vez un entorno en donde no se nos otorgo libertad de expresar nuestra autenticidad y explorar nuestros propios deseos, esto representa una situación compleja ya que no existe ningún referente de lo que anhelas.

Mi consejo es ve hacia adentro, hacia ti mismo, cuáles son aquellas cosas que
realmente te gusta hacer, en qué cosas sientes que sale tu mayor potencial, si no encuentras ninguna, entonces: ¡Explora! Toma cursos de temas que te interesen, realiza actividades que creas que puedes tener talento: dibujar, escribir, cocinar, hacer videos etc., Generalmente tus sueños o propósito irán ligados a un talento, si te gusta hacerlo y tienes habilidad en ello, entonces ahí es.

¿Sueños mediocres?

Más grande, no significa mejor.

Generalmente tenemos este concepto de, “entre más grande o más ambicioso algún sueño, mejor”. Después de darle muchas vueltas a anhelos que consideraba eran “grandes”, me di cuenta que realmente eso no es una clave de la plenitud o éxito, ¿recuerda? Al final, el estándar de éxito es definido por nuestros valores internos y no externos.

En ocasiones como tenemos este precedente de más grande es mejor, podemos pensar que nuestros anhelos son pequeños o mediocres, por ejemplo: Un sueño puede ser tener una familia, casarse, tener un pequeño negocio o ser empleado de una compañía y llevar una vida tranquila,  tener hijos, no tener hijos, una misión en un lugar en donde probablemente no tenga mucha remuneración o renombre (como ser misionero) y muchos muuuchos más. Pero solo ten muy presente que, si esté es el cableado interno que tu tienes en tu corazón, si este es el anhelo con el que fuiste diseñado, entonces alcanzar eso, es éxito.

Y pues nada, te recomiendo que una vez que tengas claros esos sueños reales y no expectativas, trabajes por ellos, te mantengas firme aun cuando, la marea de muchos estándares venga a querer robarlos. Sean pequeños o grandes, los sueños son la manera en la que Dios nos direcciona en el plan que cada uno de nosotros tenemos. No siempre ese sueño se va a realizar en el tiempo o en la manera que anhelamos, pero participar y trabajar activamente para lograr ese sueño es lo que realmente importa, al final es el trayecto y no el destino final lo que nos mantiene vivos, si estás trabajando por un sueño, entonces ya lo estas viviendo.

Un abrazo,

Eliam

1 comentario:

  1. Mi sueño real es la naturaleza viva. No lo voy a lograr yo solo pero como en La Parábola del Colibrí:Estoy haciendo mi parte.

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